La figura de un castillo o fortaleza siempre evoca en el visitante la figura caballeresca de la Edad Media, no obstante, en este caso, en el lugar que nos encontramos no podemos evitar pensar en la confrontación que durante ese periodo existió entre huestes cristianas y musulmanas en ese proceso que llamamos Reconquista. No obstante, los datos sobre el mismo son vagos y contradictorios; para ello volvemos a contar con la colaboración de D. Francisco Javier García Carrero, Cronista Oficial de Arroyo de la Luz que nos aportó abundante información sobre esta imponente fortaleza que se yergue en la población.

A pesar de la gran y como siempre excelente colaboración para nuestras entradas en Arroyo de la Luz del cronista, nosotros quisimos consultar algunas fuentes disponibles y a nuestro alcance. La primera de las fuentes fue el Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura de 1791 en donde se puede leer: “la villa tiene inmediato a ella un castillo que se cree que fuese fundazion de moros y que se llama la Casa Fuerte de Herrera”; información que a la vez que esclarecedora es confusa pues como es lógico muchos de los datos que aparecer repartidos por la red aseguran el origen de la fortaleza en tiempos de los almohades; los datos de la red lo aseguran pero la fuente del Real Interrogatorio no es tan clara, y como dice nuestro cronista nada que ver con la verdad ya que incluso podría ser posterior al proceso reconquistador del siglo XIII y en absoluto relacionado con lo almohade.

Lo que sí es cierto es que esta imponente construcción se relaciona con el linaje de los Herrera tal como se dice en el Interrogatorio de la Real Audiencia aunque como nos aportó D. Francisco Javier siempre de una manera genérica y sin detallar correctamente con cuál de los Herrera, ni cuándo fue exactamente su construcción, entremezclando los nombres de los distintos Herreras que pasaron por este linaje y confundiendo el primero con alguno de sus sucesores; e incluso se relaciona la edificación del castillo con Garcí González de Herrera  y el siglo XIV, una afirmación que tampoco se ajusta a los verdaderos hechos históricos.

Hechas estas aclaraciones previas sobre esta edificación nos ajustamos a la información proporcionada por nuestro Cronista. Es bien sabido que el origen de Arroyo de la Luz en el espacio que a día de hoy ocupa es plenamente medieval, y en concreto relacionado con el proceso reconquistador que Alfonso IX de León llevaría a cabo por estas tierra allá por 1229; fecha en la cual también se liberó Cáceres de manos musulmanas así como todos los territorios cercanos entre las que se incluye por su puesto la población de Arroyo, por aquel entonces, llamado “del puerco”. Desde 1229 y en los siguientes años tenemos noticias muy confusas hecho que según nuestro cronista podría deberse a que la población era escasa, y estaría en fase de conformación.

A medida que el proceso reconquistador iba avanzando y la frontera con Al-Andalus se hacía más lejana provocaría una evolución demográfica distinta hasta el punto que algunas estuvieron a punto de desaparecer. En el caso de Arroyo, el hecho de que cada vez la frontera con los reinos musulmanes estuviera más lejana, supuso un incremento demográfico considerable hasta el punto que en tiempos de Enrique II de Castilla, primer monarca de la dinastía Trastámara, Arroyo cambió de estatus y siendo entonces cuando el caballero castellano García González Herrera comenzó no solo a labrarse un nombre en la Corte Castellana sino también a amasar una gran fortuna personal como consecuencia de un próspero matrimonio con Estefanía Fernández de Monroy, rica heredera de uno de los linajes más importantes de Extremadura, y también gracias a su nombramiento como Mariscal de Castilla que le cubrió de rentas procedentes de gran parte de Extremadura incluyendo Arroyo.

Cuando en 1379 fallece Enrique II García González Herrera es confirmado en el puesto de Mariscal de Castilla por Juan I, también de Trastámara, así como todo aquello que le había concedido su padre convirtiéndose definitivamente, en un poderoso hacendado nobiliario, linaje que siguió ampliándose en años posteriores. No obstante, hacia 1390, coincidiendo con el ascenso de Enrique III al trono de Castilla, tercer Trastámara, García González Herrera enviuda de Estefanía Fernández de Monroy con la cual no había tenido descendencia; hecho que para asegurar su descendencia casó con María de Guzmán con quien tuvo dos hijos, Pedro y Juana; no obstante, estos quedan huérfanos de padre muy jóvenes falleciendo García González Herrera en 1404 dejando atrás un poderoso patrimonio. Estos aún menores de edad quedaron bajo la tutela de su madre que administró el patrimonio de su difunto esposo y gobernó sus señoríos hasta el año 1410 y 1411 en que ambos hermanos, ya mayores de edad, se repartieron la mitad de las posesiones del Mariscal Herrera y dos años después, ya fallecida la madre, la totalidad de la herencia.

De esta forma, Pedro se convierte en segundo Señor de Pedraza de la Sierra y a su vez hereda un abundante pero disperso patrimonio de villas en Extremadura entre las que se incluye Arroyo del Puerco en cuyo inventario fechado hacia 1410 no se hace mención a ninguna Casa Fuerte ni castillo, evidencia total como nos cuenta nuestro cronista de que tal edificio aún no se había construido. No obstante, son años de un nuevo monarca, Enrique III había fallecido en 1406 y Juan II, el cual no era más que un niño sucede a su padre, por lo que hasta 1419 Castilla estuvo en manos del regente Fernando de Antequera.

Como lo hiciera su padre, Pedro de Herrera seguiría a las órdenes de Juan II aunque no amplió sustancialmente la herencia, aunque sí conseguiría un buen matrimonio con la hija del Almirante Alonso Enríquez, una joven llamada Blanca Enríquez con la cual tuvo seis hijos. No obstante, Pedro de Herrera moriría en 1430 dejando a sus hijos muy jóvenes y por lo tanto la administración de sus propiedades recae en su viuda hasta la mayoría de edad de estos.

La tutela del primogénito de Pedro de Herrera, García de Herrera, duraría hasta 1439 cuando este tomó posesión de los señoríos del linaje, incluyendo Arroyo del Puerco, y además se pactaría su matrimonio con María Niño, hija de Pedro Niño, Conde de Buelna (un linaje de reciente creación por el rey Juan II). A diferencia de su padre, García de Herrera, tercer señor de Arroyo del Puerco, amplió con creces el patrimonio de sus antepasados. A pesar de ello, su linaje no estaba del todo asegurado ya que no conseguía tener descendencia masculina con María Niño; por lo que la heredera del linaje era una mujer, Blanca de Herrera quien debía conservar en lo posible su apellido y todo su señorío; con lo cual necesitaba encontrar un noble poderoso para que gobernase y defendiese sus dominios cuando el faltase.

Ese poderoso señor fue D. Bernardino Fernández de Velasco, primogénito del conde de Haro y heredero de una de las familias más poderosas del reino de Castilla, con quien casaría Dña. Blanca de Herrera. Las capitulaciones matrimoniales se firmaron en 1472 y Blanca llevaría como dote familiar un millón de maravedíes y la promesa de heredar todos los señoríos de su padre. García de Herrera falleció en 1483 y dos años después su esposa María Niño. Ya en el año de la muerte de su padre, Blanca entregó el poder a su esposo para que tomara la posesión en su nombre de los dominios de su padre entre los que se encontraba “la fortaleza de Arroyo del Puerco que se construyó durante su matrimonio”; es decir entre 1439 y 1483. O lo que es lo mismo, mediados del siglo XV, que es cuando realmente se construyó la Casa Fuerte de Herrera, y sabemos que se abandona en el Siglo XVI; dato que nos aporta una consulta al Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura gracias al cual también conocemos que  ya a finales del siglo XVIII se hallaba en ruinas y que como bien nos ha aportado el Cronista era propiedad del linaje de los Benavente “Excelentísimo Señor Dueño de la Jurisdicción”. Finalmente, también hemos consultado el Diccionario Madoz de 1848 en el cual también se hace referencia a la fortaleza pero de manera muy vaga y no aportando datos novedosos salvo que su recinto murado se utiliza como cementerio a mediados del siglo XIX.

Fuente|

Datos aportados por D. Francisco Javier García Carrero, Cronista Oficial de Arroyo de la Luz.

Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura

Diccionario Madoz de 1848

UTM: ETRS89 29N 707368/4373202

 

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