A Vista de Drone

Un DRONE se considera una AERONAVE, es decir, entra dentro de esa categoría de construcciones aptas para el transporte de personas o cosas capaz de moverse en la atmosfera merced a las reacciones del aire, sea o no más ligera que este y tenga o no órganos motopropulsores; y dentro de esta definición un DRONE es un RPAS (Remotely Piloted Aircraft System), ya que hace referencia al concepto de aeronave no tripulada y controlada en modo remoto (mediante una emisora). El término más coloquial de dron procede del inglés drone, palabra que se traduce como “zángano” dado el zumbido intenso y continuo que producen los motores de estos aparatos.

Vuelo de Pruebas en el Recinto Ferial de Cáceres

Es bien sabido que el uso de estas aeronaves ha revolucionado el trabajo en muchos campos (industria, ingeniería, agricultura,…); en nuestro caso, como historiadores y arqueólogos lo orientamos a la documentación y estudio de distintos elementos de carácter arqueológico y etnográfico ajustándonos ya como Pilotos Profesionales y Operadores autorizados por AESA a la normativa que regula la utilización civil de las aeronaves pilotadas por control remoto para su uso profesional (Real Decreto Real Decreto 1036/2017, de 15 de diciembre) y como arqueólogos nos ajustamos a la Ley de Patrimonio de Patrimonio Historico y Arqueológico de Extremadura (Ley 2/1999, de 29 de marzo).

Vuelo para documentación de Yacimiento Arqueológico

La función más conocida de estas aeronaves es la toma de imágenes aéreas (foto o vídeo), que ya de por sí, al proporcionarnos otro punto de vista, se convierten en una documentación de apoyo al registro terrestre, tratándose ésta de una técnica no invasiva; es decir, que no necesitan alterar el bien arqueológico o elemento patrimonial documentado. En concreto, a través de la cámara de nuestro DJI MAVIC AIR 2 intentaremos la mejor documentación (fotografía y video) de los distintos elementos de naturaleza histórica o arqueológica de acuerdo a la mencionada legislación con uso estricto de dichos contenidos para divulgación e investigación de dichos elementos (siempre que sea posible según la legislación y zonas de vuelo), así como una mejor cartografía (mapeo y planos) y levantamiento en 2D y 3D, tanto de aquellos que ya se tienen documentados a través de nuestras distintas rutas de turismo en bicicleta como aquellos que aún nos quedan por visitar.

Nuestro Equipo (Drone DJI Mavic Air 2)

Artículos y trabajos hechos con Drone

I. Revisión, Documentación (Video, Orotofoto y Planimetría con Autocad) y estudio de Yacimiento Arqueológico

Armados con nuestro drone DJI Mavic Air 2 hicimos un vuelo documental sobre la zona y los resultados fueron inmejorables en lo que se refiere a la documentación de estos restos arqueológicos. Como arqueólogos y estudiosos de la historia de nuestra tierra para fines totalmente de investigación llevamos a cabo fotografías cenitales a gran altura de los restos presentes sobre el suelo revelando imágenes de gran resolución. Dichas imágenes nos han permitido llevar a cabo una detallada planimetría de los restos excavados, y con ello aportar nuevos datos y detalles acerca de este olvidado yacimiento dándole así el valor que se merece.

II. El Drone como Recurso Didáctico en Geografía

El objetivo de este video es una actividad para el Master de Formación del Profesorado de nuestra amiga y compañera Ana Belén Gallardo Broncano y que iría según su presentación dirigida a alumnos de Segundo de Bachillerato donde a través del drone como recurso se daría a conocer los paisajes naturales y las interrelaciones naturaleza-sociedad.

La Dehesa de “El Arroyo” a vista de drone.

Para esta actividad pensamos que no existe mejor marco que la dehesa extremeña como elemento que auna todos los ingredientes que nuestra compañera requería para su actividad, y sin duda no existe mejor ejemplo de dehesa que la que se encuentra en la localidad cacereña de Arroyo de la Luz “Primera Dehesa Cultural de Europa”, entorno natural inigualable, pero también sembrado de diversos vestigios históricos, arqueológicos y etnográficos con una extensión total de 980 hectáreas sembrada de encinas y alcornoques; un auténtico mosaico de hábitats producto de la combinación de una peculiar geomorfología y su gestión agroforestal, generando de este modo diferentes fuentes de alimento y refugio para diversas especies de aves y mamíferos, así como una peculiar flora.