Sobre el Yacimiento o Torre del Cuarto Roble ya habíamos hablado en este blog, no obstante creemos que hemos de volver a hablar de ello dada la importancia que representa para la arqueología cacereña. La Torreo del Cuarto Roble según consulta al MTN50 se halla a unos 450 metros de altitud sobre un cerro situado dentro de la finca de Las Corchuelas, a las afueras de Aldea Moret, a menos de 500 metros de mi lugar de residencia y que para la mayoría de las personas al pasar por la carretera que desde Cáceres a Badajoz es solo un “castillo viejo”, y no es así. Se trata de un yacimiento que está sin excavar, que se ha estudiado muy poco, y como arqueólogo creo que es importante que se pusiera en valor. Esta es hasta el momento la única manera que tengo para hacerlo.

Cuarto Roble es un yacimiento arqueológico romano situado a las afueras de la pequeña población de Aldea Moret, a dos kilómetros de la ciudad de Cáceres, Extremadura, dentro del territorium de la antigua Norba Caesarina. Consiste en una turris o torre de vigilancia que se asienta sobre roca viva, y que debió tener una altura de unos 10 a 12 metros como máximo. Su misión fundamental era defender (o disuadir por su situación estratégica) y vigilar el entorno de una villa romana situada al pie de la colina, al sur, sus moradores y campos de cultivo.

Los restos visibles en la actualidad son de factura musulmana, aunque en su muralla oeste pueden verse varias hiladas de bloques romanos perfectamente escuadrados (la esquina noroeste, ahora destruida, estaba formada por buena cantidad de sillares que ahora descansan al pie de la torre, en la ladera oeste). Todavía subsisten restos de la puerta, especialmente dos piedras talladas o quiciales en la parte superior de la misma. La orientación de la torre ha sido efectuada según los puntos cardinales: la entrada está situada al sur, los (supuestos) almacenes o despensas de víveres, al norte.

La torre, tal como puede estudiarse en la actualidad, constaba al menos de dos plantas: de la superior no queda nada, aunque son muy visibles en el muro este los huecos dejados por las vigas de madera que lo sujetaban. Gran parte del techo está derruido sobre los restos actuales, tanto en forma de escombros internos como fragmentos de tejas dispersos por una amplia zona alrededor de la torre: su altura estimada es de 10-12 metros como máximo, sin que se sepa cuál pudo ser su remate (almenada o techada con teja árabe).

Es visible un segundo recinto alrededor de la torre, especialmente fácil de identificar en su zona noroeste, norte, este y suroeste, aunque tan derruido que apenas destaca sobre el terreno apareciendo como un simple “talud” de medio metro de altura: las labores agrícolas efectuadas a lo largo del tiempo ha removido las piedras de la zona, agrupando muchas de ellas en montones para que no molesten en la siembra y la siega.

En el interior de la torre pueden apreciarse al menos tres dependencias: una sala principal, rectangular, que conecta con la puerta de salida y dos habitaciones pequeñas situadas a la izquierda de la misma, junto a la muralla oeste. Una abertura en el muro oeste parece ser el único resto visible de una ventana. A la izquierda de la entrada, prácticamente derruida hasta el nivel del suelo, puede verse restos de una muralla o construcción sin que sea posible adivinar qué era: posiblemente sería una dependencia más, aunque es imposible asegurarlo. Alrededor de la misma pueden encontrarse restos de tejas romanas (tegulae), rojizas y macizas (muy distinta a la típica teja árabe) y vasijas (terra sigillata), aunque en estado muy fragmentado por el tiempo.

La villa, seguramente amplia y bastante rica, está situada (enterrada) en la zona sur de la torre, en una suave caída hacia el llamado “Cerro de los Romanos”, colina de mediana altura (523 metros sobre el nivel del mar), bajo cuyas laderas pueden encontrarse abundantes fuentes de agua e incluso un pequeño arroyo estacional (“Arroyo de Santa Ana”). No se han efectuado excavaciones ni en la villa ni en la torre; un reconocimiento de la zona en el otoño de 2007 ha mostrado la presencia de varios sillares de algo más de un metro de longitud, perfectamente conservados, en la superficie del suelo.

En la actualidad la zona en la que se halla el Yacimiento Arqueológico de El Cuarto Roble se halla protegida por la Ley de Patrimonio Histórico, y en particular por el Capítulo 7.2., de Protección del Patrimonio Arqueológico donde se especifica dentro del artículo 7.2.1 las zonas de servidumbre arqueológica. Este yacimiento se encuentra registrado dentro del listado nº 1 que contiene elementos inventariados según diversas fuentes y cuya localización geográfica es ya conocida.

Fuente

BORDONAU VIOLAT, A. “Estudio del Yacimiento del Cuarto Roble”. Ed. Asesores Astronómicos Cacereños. 2005.

MÉLIDA, J. R. Catálogo Monumental de España. Provincia de Cáceres (1914-1916). Madrid, 1924

VELO Y NIETO, G. “Castillos de Extremadura”, Madrid, 1969.

ALONSO SANCHEZ, A. “Fortificaciones romanas en Extremadura”. Ed. Universidad de Extremadura, 1988.

UTM: ETRS89 29N 723995/4368746

Dibujo Cuarto Roble
Diblujo y Planimetría del Yacimiento del Cuarto Roble (Cáceres). Elaboración Propia

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s