Fuente Concejo se halla en las inmediaciones de la muralla de la ciudad hacia el Este, junto a la cuesta que sube a la Montaña, se accedía a ella a través del Arco del Cristo. Según Publio Hurtado fue mandada construir por Alfonso Golfín en la segunda mitad del siglo XV. Consta de bóveda y de seis arcos de cantería labrada con el suelo enlosado tal y como lo describe el historiador y clérigo Simón Benito Boxoyo. Pero el testimonio de este historiador no es el único que encontraremos en la documentación histórica pues aparte de ella nos encontramos con descripciones de la fuente hacia 1798 en el Interrogatorio de Tomás López, y con posterioridad a éste nos encontramos con Pascual Madoz que habla de dicha fuente recopilando los datos de historiadores anteriores a su persona.

El arreglo y limpieza de la fuente, la restricción de agua en tiempos de sequía y el problema de las filtraciones, dada su proximidad a la Ribera, fueron los asuntos que más preocuparon. Desde los tiempos más remotos el interés por el tema fue constante. En 1656, el Ayuntamiento acordó encargar a D. Francisco de la Plata Sandoval el arreglo de la Fuente Concejo, por encontrarse en malas condiciones y por ser muy necesaria para los vecinos de esta villa. A principios del siglo XVIII se mandó aderezar de nuevo dando noticias al Ayuntamiento. La mayor parte de las peticiones de reforma de Fuente Concejo hay que relacionarlas con el mal estado en que se hallaba el patio. Debido a ello se filtraba al manantial agua procedente de la Ribera, pudiendo ser esto causa de posibles infecciones.

Los problemas presupuestarios municipales impedían atender adecuadamente una necesidad tan vital como la del agua. En 1907, el acerado del patio de la fuente se encontraba en tal mal estado que se rogó su inmediato arreglo. Al año siguiente, el alcalde informó que todavía no se habían efectuado las obras de Fuente Concejo y que éstas se realizarían cuando lo permitieran los fondos municipales.

La fuente fue limpiada en innumerables ocasiones como una medida necesaria desde el punto de vista sanitario si se tiene en cuenta que la mayor parte de los vecinos se abastecían de esta fuente. La extracción de agua se llegó a regularizar para prevenir que se agotara por completo; así el 20 de agosto de 1885 se dispuso en el Acta de Sesiones del Ayuntamiento que solo se podía extraer el agua desde el mediodía a las tres de la tarde y desde las diez de la noche a las cuatro de la mañana. Las largas colas de vecinos esperando su turno constituían un espectáculo veraniego.

El estado del entorno de la fuente debía ser ya motivo de preocupación debido al gran tránsito de gente que acudía a por agua a la fuente y a lavar en el lavadero. Así en 1895 se elabora un proyecto de reforma de la bajada desde el Arco del Cristo hasta la Fuente Concejo. Aún hoy podemos admirar y estudiar el plano de dicho proyecto que se custodia en el Archivo Histórico Municipal de Cáceres.

En el Acta del 31 de julio de 1899, a causa de la notable escasez de agua de la fuente y para que no se derrochara, el Alcalde encargó unos estudios para evitar que se derramara el agua al llenar los cántaros, teniendo que disponer personal en esa fuente. En la sesión municipal del 14 de julio de 1906 se trataron una serie de medidas para regularizar la extracción de agua de la fuente. En primer lugar se desestimó el proyecto presentado por el arquitecto municipal relativo a una serie de modificaciones en la fuente por resultar muy costosas. Sin embargo, la comisión encargada de estudiar el asunto propuso: el cierre de los seis arcos con puertas horizontales de madera o de hierro y candados  para evitar que de noche se sacara agua; también se propuso la adquisición de cubos de distintos tamaños para la extracción de agua con el objetivo de que los vecinos no usaran los suyos, y por último, se propuso ejercer en la fuente una severa vigilancia a las horas en que el vecindario sacaba el agua. El Ayuntamiento, al percibir que era lo único viable y teniendo en cuenta la pequeña asignación para fuentes y cañerías, acordó aprobar el dictamen de la comisión. La extracción de agua también estuvo regularizada durante muchos años con la instalación de bombas automáticas desde 1892, pero se averiaban continuamente.

En 1995 Fuente Concejo es restaurada por la escuela taller de Restauración del Patrimonio de la Universidad Popular de Cáceres.

Actualmente siguen sin resolverse los problemas de las avenidas de la Ribera. De este modo, cuando llueve en abundancia el agua penetra por el desagüe del patio delantero permaneciendo inundado durante varios días, pues con la suciedad arrastrada queda taponado, creciendo a continuación la maleza entre las juntas del enlosado, unido a los desperdicios depositados y a la coincidencia con días de calor hacen que proliferen los insectos y malos olores. Esto sería evitable con un mantenimiento continuo o tal vez con la futura obra de encauzamiento de la Ribera del Marco. A todo esto hay que añadir que las bombas de desagüe de la fuente, cuando sube su nivel habitual, a veces no funcionan y se vuelve a provocar el mismo problema solo que procedente de la misma fuente. Las labores de limpieza se limitan al adecentamiento y decoro de la fuente y su entorno a pocos días de la bajada de la Virgen de la Montaña a la ciudad. Ya no se utilizan sus aguas para abastecimiento de los ciudadanos, ya no se relacionan entre ellos en este lugar, está carente de vida, ni siquiera se explota como monumento, esta dejada de la mano de Dios y es lógico puesto que nos hemos olvidado de ella y la atosigamos con un tráfico infernal.

La descripción que hoy podíamos hacer de la Fuente del Concejo es la siguiente: espléndida fuente pública situada por debajo del terreno circundante y ligeramente por encima de las aguas de la Ribera del Marco, próximas al muro delimitador de su patio delantero, a la que se accede por unas escaleras laterales estrechas, al quedar las amplias escalinatas iniciales sin parte de su función al ensancharse el puente previo y elevarse su pavimento varias veces. La fuente se organiza como un gran volumen de sólida fábrica de cantería, de planta rectangular con depósito de agua dividido en dos mitades, abierto al frente mediante seis arcos, tres de medio punto  junto a la escalera lateral de bajada y a continuación tres ligeramente apuntados, dotados de rejas de forja de factura reciente.

En dicho frente, sobre el segundo arco de medio punto, y bajo la cornisa de remate, se encuentra un antiquísimo blasón en bajorrelieve, el más antiguo de los escudos reales que se conocen en Cáceres, con el cuartelado de Castilla y León, y por lo tanto anterior al reinado de Isabel I y Fernando V, que bien podría remontar su origen (por la tipología de su labra) a los tiempos en que Cáceres, contra su fuero, fue señorío de Enrique IV siendo Príncipe de Asturias. En el resto del frente se observa un hueco abierto por el que se introduce el cable eléctrico de las bombas así como el deterioro de la piedra.

En el interior de la fuente se aprecia parte de la bóveda en ojiva, al impedirlo el enrejado, y sobre el depósito de los arcos apuntados, a una altura ligeramente por encima del arranque de la bóveda, dos figuras en relieve que sobresalen de la misma, una parece la cara de una mujer y la otra bastante deteriorada una persona sentada en cuclillas que ha perdido la cabeza; en el depósito de los arcos de medio punto se encuentran los mecanismos de las bombas que bajan del cuerpo superior y se sumergen en el agua para extraerla.

El cuerpo superior añadido posteriormente contiene las bombas y tuberías de salida a los caños posteriores, hoy sin uso, que quedaban al nivel de la calle y facilitaban el llenado de los cántaros al depositarlos en unas piezas de granito labradas con una hendidura redonda que permitían el asiento correcto de los mismos. Este cuerpo superior ocupa todo el largo y ancho de la cubierta inicial de la fuente, tiene una puerta de acceso lateral junto a la escalera, está revestida con mortero de cal y su cubierta es de bóveda rebajada. Delante de los arcos y en el suelo enlosado de granito del patio también hay varias hendiduras circulares para el asiento de los cántaros, con pendiente hacia el desagüe situado junto al muro de separación de la Ribera, y anexo al mismo un poyo. Estos muros que rodean el patio están realizados con mampostería y se encuentran revocados con cal.

Fuente| MARTÍN BORREGUERO, J.C., JIMÉNEZ BERROCAL, F., y FLORES ALCÁNTARA, A.P. La cacereña ribera del Marco, Cáceres, 2008.

Coordenadas UTM: ETRS89 29N 726397/4372532

Algunas Imágenes históricas de la Fuente del Concejo

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